Las Leyes de la Alimentación Saludable

Nuestra alimentación habla mucho de nosotros y no debemos descuidarla ya que puede implicar graves consecuencias en nuestro estado nutricional, lo cual repercute directamente en nuestra salud.

Quizás uno de los puntos más importantes en nuestra alimentación sea reconocer la calidad de los alimentos que vamos a comer, y la cantidad que necesitamos consumir para sentirnos satisfechos y equilibrados.

También resulta importante saber combinar cada grupo de alimento de manera balanceada, adecuando las comidas a nuestras necesidades personales. Existen leyes de la alimentación que nos pueden ayudar a alcanzar este objetivo. 

Las primeras 4 leyes son del Dr. Pedro Escudero (pionero de la nutrición Argentina y hace 77 años propuso estas leyes que hoy son mundialmente aceptadas) que se presentan a continuación son fundamentales a la hora planificar comidas saludables:


Ley de Cantidad: 

La cantidad de alimentos debe ser suficiente para cubrir las necesidades calóricas y nutricionales de nuestro organismo. Es así, que debemos cuidar tanto la cantidad de calorías, como la cantidad de cada nutriente que consumimos. Debe haber una relación adecuada entre ingresos y egresos de nutrientes. La cantidad es específica para cada individuo y está determinada por: la edad, el peso corporal, el sexo, la actividad física y en casos específicos si presenta alguna patología hay que contemplarla.


Ley de la Calidad:

La alimentación deberá ser completa en su composición para mantener el correcto funcionamiento de órganos y sistemas (aportar todos los nutrientes que el organismo necesita). Esto lo logramos mediante una alimentación balanceada que nos aporte: hidratos de carbono, proteínas, lípidos. Además de aportar micronutrientes, vitaminas y minerales y agua. De acuerdo a esta ley, las dietas se clasifican en completas (variadas) e incompletas (monótonas).


Ley de la Armonía:

Las cantidades de los diversos principios que componen la alimentación deberán guardar una relación de proporción entre ellos, de manera tal que cada uno aporte una parte del valor calórico total. Se recomienda que la dieta contenga: proteínas: 10 a 15% del valor calórico total; grasas: 25 a 30% del valor calórico total; carbohidratos: 50 a 60% del valor calórico total. De igual manera, sino comemos en armonía, difícilmente los alimentos incorporados se digieran de manera óptima para que nuestro organismo los pueda utilizar. Por este motivo es tan importante generar un ambiente de serenidad antes y durante el acto de comer.


Ley de Adecuación:

Esta ley es fundamental, ya que implica que la alimentación se debe ajustar tanto a las necesidades nutricionales como a las características de cada individuo. Es decir se debe contemplar: edad, sexo, actividad, estado de salud, hábitos culturales y alimentarios, la cultura, la economía, la etapa de la vida en que se está, el tipo de trabajo, rutinas, entre otras cosas. Ello implica una adecuada elección de los alimentos, así como una adecuada preparación.

Debe existir un balance entre las 4 leyes, cualquier desorden que se produzca en tan solo una de ellas, puede conducir a un deterioro tanto del estado nutricional como de la salud de la persona.

Para poder entender esto resulta elemental saber que no existen “sustancias buenas” y “sustancias malas”, ya que las sustancias en si mismas no pueden ser ni buenas, ni malas (calidad). Es el uso que hacemos de cada sustancia lo que nos puede hacer bien o mal (cantidad). Otro aspecto importante es que dependiendo de la cantidad, la misma sustancia puede hacernos bien o mal (armonía). Además, este es un hecho personal ya que existen sustancias que a algunas personas les hacen bien y a otras mal (adecuación).

Como regla general podríamos decir que lo “bueno” es lo más natural en cantidades moderadas, y lo “malo” es lo menos natural en cantidades exageradas. Con las palabras “bien” y “mal”, queremos decir respectivamente “constructivo” y “destructivo”.

Para aclarar mejor este asunto tomemos como ejemplo el agua. Esta sustancia que parece totalmente inofensiva, si se consume exageradamente (más de 25 litros en 24 horas) produce una intoxicación por agua donde se altera el balance normal de electrolitos en el cuerpo, que puede causar graves alteraciones de la función cerebral, derrames, coma, y hasta la muerte. Esto se explica porque nuestro organismo tienen un límite para procesar y eliminar cada sustancia, si superamos este límite nos intoxicamos. Siguiendo la lógica de la importancia de la cantidad y de la calidad, si tomamos apenas un vaso de agua contaminada con una bacteria o un virus peligroso, también puede enfermarnos gravemente y hasta provocarnos la muerte. Entonces ¿El agua es buena o es mala? La respuesta dependerá del uso que hagamos de ella y de la fuente de donde provenga.

Lo que comemos puede actuar como nuestro remedio, o nuestro veneno.
Esto dependerá del uso (o abuso) que hagamos de cada sustancia, y de la fuente de donde provenga.

Estas son las 4 leyes clásicas de la alimentación, y considerando el estado actual de nuestra salud, muchas veces sostenida gracias a muchas pastillas para el colesterol, la presión y otros regalitos de la vida moderna, creo que podríamos pensar en un par de conceptos que no se veían con ojos preocupados en la década de los 40 pero hoy aparecen como la mayor dificultad para encarrilar nuestra alimentación:


Primero que todo está la Aceptación. ¿Nunca le pasó que ve recetas saludables, dietas saludables, y consejos saludables que están llenas de cosas que no nos gustan? Dar una dieta que no nos gusta es letra muerta. Va a durar lo mismo que el canto de un gorrión en medio de la tormenta. La alimentación debe ser aceptable, respetando los gustos individuales. Si le toca concurrir a un profesional que le da un plan de alimentación inundado con comidas exóticas que no le gustan, siga participando.


Y finalmente está la Sustentabilidad. Una alimentación que se pueda mantener a lo largo de toda la vida. Si le dan una dieta con alimentos exóticos, caros o que no le gusten a su familia, su pareja, sus amigos o quienes sea que comparten la mesa, tampoco va a durar mucho. Segunda amarilla para los que dan dietas efímeras.


Una alimentación saludable debería ser suficiente, variada, balanceada y adecuada, según el legado del Dr. Escudero. Y además debe ser aceptable y sustentable. Rica y para siempre.


Nosotros cumplimos con estos principios con nuestro servicio de viandas saludables



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Artículo creado a partir de las siguientes Fuentes:  

"Las 4 leyes de la alimentación" por el Dr. Esteban Andrejuk para el blog "Nutricionales Medicinales" 

"Clásicas y nuevas leyes de la alimentación" por Edgardo Ridner para Diario Clarín "Buena Vida"

"Plan de Alimentación Saludable" por la Lic. Florencia Fernanda Martínez para Tuendocrinologo.com



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